Palacio
del Duque de Liria:
El III Duque de Berwick, de Liria, de Veragua y Jérica, Jacobo
Fitz-James Stuard, mandó edificar su palacio en unos terrenos al
noroeste de la ciudad, próximos a la plazuela de los Afligidos, entre
el Cuartel de Guardias de Corps y el que fuera Seminario de Nobles. En 1762
el arquitecto A. Guilbert se encargó de la realización del
proyectó y del comienzo de las obras, poniendo los cimientos de un
palacio de planta rectangular, compuesto por cuatro fachadas y organizado
en torno a dos patios interiores. La permuta de una serie de terrenos entre
el ayuntamiento y el duque permitió rodear el palacio de un extenso
jardín, sobre todo por su parte delantera, en el que, además,
no faltan hermosas fuentes y estatuas. El arquitecto Guilbert sólo
pudo realizar la planta baja del edificio, que a tenor de los críticos
resultó un cuerpo almohadillado un tanto rústico por la composición
de la sillería. En efecto, hacia 1770 el arquitecto Ventura Rodríguez
se hizo cargó del resto de las obras, que se prolongarían
hasta su conclusión en 1783, e introdujo algunas modificaciones al
proyecto original. Sobre el cuerpo ya existente Ventura Rodríguez
construyó las dos plantas principales del palacio y el ático
que se levanta sobre el llamativo arquitrabe. En la composición del
alzado del edificio resultante se observan reminiscencias del Palacio Real
de Madrid y del Palacio de la Granja. Con respecto a su decoración,
destaca la solución que se le ha dado a las dos fachadas principales,
ambas con un cuerpo central encolumnado de estilo dórico y con pilastras
en los cuerpos laterales. A comienzos del siglo XX el palacio fue reformado
por el arquitecto inglés sir Edwin Lutyens, al que también
se debe la construcción unos años antes del edificio para
los guardas del palacio. Durante la Guerra Civil sufrió daños
de consideración, por lo que de nuevo tuvo que ser profundamente
reformado, recuperando su esplendor y siendo declarado Monumento Nacional
en 1972.
Actualmente, sigue siendo la residencia de los descendientes de este linaje,
al que se unieron todos los títulos pertenecientes a la Casa Ducal
de Alba de Tormes. Buena parte de las dependencias del palacio se han abierto
al público para poder contemplar las decoraciones, mobiliario, esculturas
y colección de pinturas y tapices del gran salón de baile,
de las salas de Goya, Española, Flamenca y del Gran Duque de Alba,
además de la escalera principal y de los hermosos vestíbulos.
Dirección:
Calle de la Princesa 20, 22 c/v a la calle del Duque de Liria.